Las palabras son las que venden, NO las imágenes.
NUNCA cargar de peso una página con gráficos
sacrificando su tiempo de descarga. La red es aún
demasiado lenta para la mayoría de nosotros.
Utiliza verbos fuertes, activos, y cargados emocionalmente.
Deshecha palabras demasiado largas, o técnicas,
y emplea otras que tienen cierto "poder" en
sí mismas, como: gratis, nuevo, ahora, secreto,
fácil, ahorra, garantizado, y la más mágica
de todas las palabras... TU.
Construye párrafos pequeños. De dos o tres
frases, procurar que no excedan las 4 líneas en
total.
De vez en cuando introduce algún párrafo
de una sóla línea y deja espacios entre
párrafos, que tu página respire y la lectura
sea más llevadera.
Escribe con absoluta claridad. Si tienes alguna duda
de que algo pudiera ser difícil de entender, mejóralo.
El tono de la página de ventas debe ser atrevido,
excitante, y que invite a la acción. Presenta los
beneficios de tu producto con convicción, pero
también con honestidad y credibilidad. No caigas
en la exageración y el mal gusto.
Desarrolla una estructura de navegación sencilla.
Que se sepa en todo momento donde nos encontramos.