¿Sorprendido? El Banner ya no tiene la efectividad
de antes y no tiene visos de que vaya a mejorar.
El porcentaje de "click-through" (número
de veces que se hace click en un banner por cada cien
veces que se nos muestra en una página web) ha
descendido desde el 5-10% que tenían cuando empezaron
al 0.3% que ofrecen hoy en día.
En un sitio de los grandes mostrar 1000 veces tu banner
puede costarte de US$ 15 a US$ 25
Supongamos que gastas US$ 20 en 1000 impresiones: según
el rendimiento que da un banner hoy en día conseguirías
3 visitas, esto es pagar US$ 6.67por cada visita a tu
página.
Después habría que considerar el porcentaje
de ventas por visita de tu página: es todo un logro
conseguir 5 ventas por cada 100 visitas.
Ordenando estas cifras veríamos que: para una venta
necesitas 20 visitas, y para recibir esas 20 visitas necesitarías
pagar unas 7000 impresiones, es decir US$ 140.
Puedes realizar los cálculos desde una perspectiva
más optimista, pero verás que los resultados
nunca son alentadores
Las razones de la muerte del banner son claras:
La gente ya no es receptiva frente al banner, no
nos atrae, y además hay un sentimiento negativo
hacia él.
En la televisión tenemos que ver los anuncios,
pero esto es Internet, muchas personas incluso instalan
programas para evitar que les aparezcan banners en
sus pantallas.
La conclusión a la que podemos llegar es que hay otras
opciones más efectivas de atraer visitas en las que
gastar tu dinero.
Sin embargo el banner tiene un poder publicitario innegable:
miles de impresiones tienen que dejar alguna huella, y tu
marca saldrá beneficiada ya que será más
conocida y mejor valorada gracias a la campaña de banners.
Probablemente no podrías pagar una campaña
a gran escala, pero hay una fórmula muy sencilla para
conseguir plagar la Red con tus banners: crea un programa
de afiliados y proporciona banners para promocionar tus productos.
Si lo haces bien tendrás cientos de páginas
con publicidad de tu marca y tus productos.